Las palabras no son importantes, solo sirven para
"creer", pero en cambio sentir, no. SENTIR sirve demasiado y es más
visceral. A veces el silencio es el lenguaje de cuando uno verdaderamente
siente. Por qué cuando uno siente se queda sin palabras.
Adrián Rios
A veces soy como el rio...
miércoles, 23 de mayo de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
Zapping
Gonzalo del Rosario
LOSOCIALYSTONES
Ediciones Orem, Trujillo. 2010.
Al transitar de forma
azarosa y algo rápida por todo el libro,
me nace la imposibilidad de alejar la idea de estar frente a un mecanismo lúdico tipográfico. Historias
sin un aislamiento exacto que nos indique donde empieza y finalice una, hace
que el lector reinvente las formas de leer cuantas veces este quiera. Usando la
tipografía como un modo de camuflaje, con la cual, el narrador juega sin temor
a escapar de las limitantes reglas del sistema académico de la RAE.
El estupor, la
decencia quedan de lado en historias que caen como una especie de cortaduras,
como navajazos rápidos y certeros; donde el humor negro es un claro manifiesto
que nos invita no solo a exponer nuestro rictus labial, si no de forma
pendiente, a identificarnos y tomar una postura frente a esta sociedad
consumista y rutinaria.
LOSOCIALYSTONES de
Gonzalo del rosario, desordenado como característica esencial -ya que no se
halla la presencia de un índice- es un conjunto de historias, música e
intermedios un tanto ácidos que nos conducen a ironizar, caricaturizar toda
esta maquinaria o sistema en el que no podemos decir vivimos, si no, tan solo
nos queda sobrevivir.
El libro nos abre las
puerta con el relato entre la lucha de patucos y chulos, la típica división que
siempre se nos impone o la que siempre percibimos al salir de casa, el dominado
o el dominante -misma lucha de especies[1]- donde la ciudad se
transforma en una pequeña selva de cemento para luego trasladarnos en una
especie de viaje de canal en canal, un zapping nocturno con los ojos puestos no
sobre una pantalla LCD si no sobre el papel para llegar luego a otra historia
que nos traslada a escenarios totalmente diferentes al anterior. No se puede
afirmar que este libro es tan solo una sucesión de relatos, no. También se
hallan letras de canciones, fragmentos en griego e intermedios que ridiculiza las
típicas propagandas colombianas para bajar de peso y también claro, a los adeptos
de esta.
Es necesario también
tomar en cuenta los temas que este expone a través de todo el libro, como es el
caso de Pepe, el niño que en su intento por querer internarse en los viejos
libros de la biblioteca municipal recién inaugurada se choca frente a toda una
conspiración en su contra de bibliotecarios viejos, huraños y aburridos que no
hacen más que truncar y frustrar los sueños de todo lector, el de poder
aprender leyendo. Hago mención de esto, porque me sentí identificado y recordé
a los bibliotecarios de mi facultad. La historia de Pepe se ve cortada por el
intermedio o cambio de historia, para satirizar todo el “activismo” que
realizan personajes importantes de la música actual, en este caso el de la
agrupación Londinense Coldplay y luego trasladarnos a otro escenario totalmente
ajeno, en una especie de cambio total que nos lleva a otro lugar donde dos
comentaristas deportivos dialogan sobre las principales figuras y equipos del
balompié internacional. De forma intempestiva nos hace reingresar otra vez a la
historia de Pepe, donde este ya se halla en la biblioteca de su Facultad
y la conspiración de bibliotecarios aún sigue en pie. Pepe, al no tener
alternativa decide leer a como de lugar, pero
la intervención sonora y con objetos de terceros sobre su cabeza, le
avientan casualmente residuos de una manzana, hacen que Pepe tome acciones que
lo hacen terminar en el penal del Milagro. Es una crítica certera a todo el modelo social o monstruo
social al cual, queramos o no, pertenecemos.
Una forma alternativa
de observar la realidad con los ojos totalmente inflamados es la que nos invita
Gonzalo del Rosario. Un libro lúdico e ingenioso, en la cual muchos se sentirán
identificados con más de un personaje, y para otros, será inevitable recordar las horas de cuando eran niños
sentados frente al televisor, pasando de canal en canal, pasando de historia en
historia, haciendo Zapping.
Click aquí, para poder leer el libro.
[1]
Entiéndase por especies la idea subnormal que algunas personas, principalmente
débiles mentales, manifiestan con actos racistas y de humillación hacia
terceros.
Etiquetas:
Gonzalo del Rosaio,
LOSOCIALYSTONES.
sábado, 28 de abril de 2012
Mecanismos
"S" no entendía las cuestiones del tiempo y el mar.
-Sabes, no entiendo nunca el principio pero si el final.
-No volver es reingresar en este círculo.
Inestables, argumentabamos nuestras existencia como niñxs desorientadxs.
Yo no creía ya en el final, porque esto nunca inició.
-Sabes, no entiendo nunca el principio pero si el final.
-No volver es reingresar en este círculo.
Inestables, argumentabamos nuestras existencia como niñxs desorientadxs.
Yo no creía ya en el final, porque esto nunca inició.
Blanco es perturbador
Como niñxs que aún no saben que el azul es cielo
y que el verde hierba habita ya en nuestros bolsillos.
Reinventariamos muchas cosas
como no abandonarnos cuando el frio toque nuestras espaldas
u olvidarnos sentados sobre las mismas gradas
de más de 2 años de ira y adolescencia
que no hizo más que mentir(nos).
El mar siempre decía
que los planetas tienen fin
y que la soledad es un modo de entender que el otro está aquí.
y que la soledad es un modo de entender que el otro está aquí.
jueves, 26 de abril de 2012
miércoles, 4 de abril de 2012
k-libre 25G x5/8"
¿Y después qué?
Magadalena sueña con el plenilunio sobre sus senos.
Te regalé un floripondio.
Era nuestra juventud una drogadicción.
Tus orillas no son más que distancias
arquedadas como naves naúfragas sobre tus muslos.
Mi beso, es el romance del infierno
una balada en la rockola de nicólas de piérola
Una bala da un amancer sobre el asfalto
NIÑXS recorriendo El Centro
como ángeles eléctricos crepusculares
La noche es el cómplice que se esconde bajo los brazos
tristes de la Luna.
Y mis palabras no son más que muertos
con el espiritu olvidado
Déjame amanecer sobre tus brazos.
Amanecer déjame sobre tus brazos.
Sobre tus brazos amanecer déjame.
Sobre tus brazos déjame amanecer.
Tus brazos déjame al amanecer.
Magadalena sueña con el plenilunio sobre sus senos.
Te regalé un floripondio.
Era nuestra juventud una drogadicción.
Tus orillas no son más que distancias
arquedadas como naves naúfragas sobre tus muslos.
Mi beso, es el romance del infierno
una balada en la rockola de nicólas de piérola
Una bala da un amancer sobre el asfalto
NIÑXS recorriendo El Centro
como ángeles eléctricos crepusculares
La noche es el cómplice que se esconde bajo los brazos
tristes de la Luna.
Y mis palabras no son más que muertos
con el espiritu olvidado
Déjame amanecer sobre tus brazos.
Amanecer déjame sobre tus brazos.
Sobre tus brazos amanecer déjame.
Sobre tus brazos déjame amanecer.
Tus brazos déjame al amanecer.
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